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domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Sabes cómo actuar ante perros agresivos?




Es muy posible que a lo largo de la vida seas testigo de una pelea de perrosy te toque intervenir, o la víctima de un perro agresivo. Por lo tanto es conveniente saber cómo actuar ante perros agresivos para evitar que la situación empeore.
  1. En primer lugar has de mantener la calma. Si te estresas (algo comprensible) te bloqueas, o lo que es peor, si te pones a gritar sólo aumenta la ansiedad de los perros. 
  2. En segundo lugar NO agredir el perro o perros involucrados en el ataque, a menos que hayamos agotado todas las posibilidades. La violencia genera más violencia y se trata de calmar al animal. Algunas medidas a tomar tanto en caso de un ataque de perro a persona como entre dos perros son:

  • Un ruido fuerte puede bloquear el estado mental en que se encuentra el perro que ataca y calmarlo. Podría usar una bocina o ruido de ollas.
  • Rociar el / los animales con agua, con una manguera o pistola. Esto también los descoloca. Aunque si esto sucede en la calle es complicado tener a mano una mangera. 

En peleas entre perros:

Nunca debes separar a dos perros interponiéndote entre ellos pues saldrás mal parada. Una buena estrategia es coger las patas traseras de los perros (con la ayuda de otra persona), levantárselas y tirar hacia atrás. Los animales pierden fuerza y sujeción y no te pueden morder.

En ataques a personas:
  • Si el ataque aún no ha empezado pero ves al perro preparado para lanzarse o corriendo hacia ti la peor opción es correr, pues el instinto de persecución del perro lo hará correr más todavía y probablemente te atrape. La mejor opción, aunque requiere valor y confianza, es quedarse inmóvil, tirarse al suelo cubriéndose la cabeza con las manos y no mirarlo. Esto hará que el perro interprete que eres sumiso y que te rindes.
  • También funciona usar las señales de calma que usan los perros para calmarse, como lamerse o bostezar. Puedes intentar lamerte los labios y bostezar reiteradamente mientras permaneces inmóvil en el suelo de cara a él pero sin mirarle directamente a los ojos.
  • Si ya te está atacando debes mantenerte quieto igualmente, evitar gritar y hacer ruidos y movimientos bruscos. Las heridas te las hacen cuando mueves la parte mordida. Reacciones contrarias, aunque lógicas, exacerban aún más la rabia del animal.


La sangre fría y la racionalidad en situaciones límite de cualquier tipo son las que salvan muchas personas que acabar mal.
Las consecuencias de un ataque pueden ser ser  heridas terribles tanto a personas como a perros. Es importante actuar rápidamente y saber distinguir heridas superficiales de heridas profundas. Lo primero que hay que hacer es lavar las heridas con agua y jabón, siempre y cuando sean leves y no sangren. Si son graves hay que ir al veterinario/ médico con urgencia.


*Recuerda que un perro agresivo, a menos que tenga un problema de salud que le lleve a morder, siempre es responsabilidad del dueño por no haberle educado correctamente o no cumplir con las necesidades básicas del perro: ejercicio, descanso, alimentación, juego, veterinario. El perro sólo actua por instinto y es una víctima de su dueño. 




jueves, 13 de noviembre de 2014

Ansiedad por separación I: como evitar los rituales de marcha.

El mismo ruido de llaves de cada día, la puerta que se abre y se cierra, y un silencio que dura horas y horas. Sin darnos cuenta las personas seguimos una serie de rituales diarios al marcharnos de casa: preparamos el bolso, nos ponemos la chaqueta, nos despedimos del perro con voz triste, cogemos las llaves y salimos de casa. Es por eso que el perro sabe perfectamente que se quedará solo cuando ponemos en funcionamiento este ritual. Y desde el primer gesto que hacemos de vestirnos él empieza a estresarse. La soledad es un factor de estrés muy fuerte para los perros pues son animales gregarios, sociales y por lo tanto necesitan compañía. A este transtorno le llamamos Ansiedad por separación. Obviamente con la vida que llevamos hoy en día es imposible evitar la soledad a nuestros perros; Sin embargo hay medidas que puedes tomar para reducir la problemática y enseñarle a estar solo.
Cuando empieza tu ritual de marcha el perro se excita y cuando te vas se mantiene una media hora esperando en la puerta tu vuelta. A partir de este tiempo su estrés ha aumentado mucho y la espera se convierte en desesperación sólo calmada mordiendo objetos, orinando y aullando. Debes dejar de creer que son actitudes vengativas del perro contra ti, pues los perros (y ningún animal) no son capaces de sentir rabia, ni venganza, sólo sienten angustia porque están solos. Y la angustia la calman destrozando cosas, orinando por la casa y ladrando.

Las primeras medidas que debes tomar para reducir el estrés del animal son eliminar los rituales de marcha:
  • Desasociar: Procura no hacer cada día las cosas igual para que el perro no sepa cuando te vas a ir y cuándo no. Hay que despistarlo preparando la bolsa, las llaves, la chaqueta y después sentarte con él en varias ocasiones de manera que deje de relacionar estos actos con el hecho de irse.
  • Finge que te vas y a los cinco minutos vuelve.
  • No te despidas nunca del perro cuando te vas; Las palabras que le dedicas en ese momento lejos de calmarlo lo ponen nervioso porque detecta tu estado de ánimo.
  • No abrazarlo ni hacerle fiestas.
  • Buscar la máxima naturalidad en el acto de partir. Si te vas indiferente sacarás hierro a la situación.
  • A la vuelta evita saludarlo durante los 5 primeros minutos, hasta que esté tranquilo.
  • No reñirle nunca si ha hecho destrozos: No serviría de nada porque ya no relacionaría la bronca con lo que ha hecho mal, se desconcertaría y sólo haría que asociar el enfado del dueño con la vuelta a casa. Incrementaría la situación de estrés que ya sufre.
  • Sobre todo, no dejarlo nunca más de 8 horas solo.


Además de estas medidas conviene enseñar al perro a estar solo y eso es lento y requiere paciencia. En otro post hablaremos de como prevenir
Para la tranquilidad de todo aquel que tenga un perro que no sufra este transtorno, hay que añadir que no todos los perros sufren ansiedad por separación, algunos porqué han sido enseñados correctamente y otros porqué no tienen tanta dependencia de los dueños y la soledad no les supone ningun estrés.  


viernes, 7 de noviembre de 2014

¡No toques! métodos de adiestramiento para controlar qué come el perro



A raíz de casos tan lamentables de envenenamientos masivos de perros en parques y calles de muchas ciudades y pueblos  nos hemos dado cuenta de la fragilidad que tenemos los dueños de perros cuando los sacamos a pasear y no podemos controlar si alguien ha tirado algo envenenado; O peor aún, nuestros perros pueden estar en el jardín tranquilos y recibir algún resto de comida envenenada. Es por ello que nos hemos de asumir esta fragilidad y poner remedio. Enseñar la orden ¡NO TOQUES! u otros métodos de adiestramiento disuasorios es imprescindible. Es posible enseñar a los perros a rechazar la comida y sólo a aceptar lo que el dueño le da permiso para coger. Es una labor de adiestramiento complicada, pues va en contra de la prioridad máxima de un perro que es la comida, pero posible. Basta con dosis de paciencia, coherencia y disciplina.

En primer lugar es imprescindible seguir una buena base de comportamiento alimentario basado en la regularidad, las costumbres y la obediencia. El perro debe comer siempre a la misma hora y debe estar bien alimentado. Si tiene el estómago lleno será más fácil para él cumplir con nuestro adiestramiento que si sufre hambre; Lógicamente.
Le enseñarás a rechazar comida hacia los 10 o 12 meses pues ya habrá aprendido las órdenes básicas y podrá subir a un nivel superior.
Hay dos maneras de adiestrar al perro para que rechace comer: mediante métodos disuasorios o a base del aprendizaje de una orden.

Métodos disuasorios:

Se trata de poner  pimienta, mostaza o algún alimento de sabor desagradable en la pieza de comida que uses para enseñarle. Te escondes y se lo lanzas. Es importante que no te vea para que no relacione ese alimento con el dueño, sinó con el que proviene de lugar y origen desconocido. Cuando pruebe la comida lo encontrará tan desagradable que asociará que cualquier alimento que encuentra o le tiran es malo.
En lugar de dar mal sabor a la comida que lanzaremos también hay opciones disuasorias por ruido. Se puede atar la comida a unas cuantas latas de conserva que hará un ruido muy molesto y que asustará el perro.
Repite este sistema varias veces para reforzar el aprendizaje y también lo tendrás que hacer en diferentes situaciones: haciendo que algún conocido le ofrezca de su mano la comida picante, tirarle a escondidas para que se lo encuentre, dejarlo en la puerta del jardín etc.

Aprendizaje de una orden: ¡NO TOQUES!

Este método es muy válido, más complicado pero más eficiente pues el perro aprende a obedecer las órdenes del amo.
Se trata de dejar un trozo de comida en el suelo, lo que más le guste a tu perro y repetir la palabra: ¡no toques!, con contundencia. Si no obedece no hagas nada, simplemente repite el ejercicio de nuevo. Si obedece y no se come el trozo de carne le premias con otro trozo de carne. El premio debe ser algo que le guste tanto o más que el que no quieres que coja pues sinó no encontrará el aliciente a cumplir la orden. Tendrás que repetir el ejercicio en diferentes espacios, con diferentes alimentos y en diferentes situaciones: que se encuentre el alimento de casualidad, tirarle sin que nos vea, durante el paseo etc.

Si consigues tener la paciencia suficiente y disciplinar bien a tu perro tendrás la tranquilidad y seguridad de que nadie podrá envenenarlo por mucha intención que ponga. Además si el perro te obedece este método te servirá también para evitar que robe comida de la mesa o del mármol de la cocina.



domingo, 26 de octubre de 2014

¿Por qué los perros huyen de casa?



Perro de la protectora Lliga per la Protecció dels animals
i plantes de Bcn
¿A veces te preguntas por qué los perros huyen de casa y qué debes hacer para evitarlo? ¿quizá te ha ocurrido alguna vez? Lo primero que tienes que hacer es conocerlos, entender que tienen unos instintos que no se pueden obviar ni reprimir y a veces los llevan a escapar de los jardines para buscar en la calle los estímulos que no tienen en su vida. Aquella frase tan humana que dice busca fuera lo que no encuentra en casa se puede aplicar perfectamente a los perros.

Cuando adquirimos un perro debemos preguntarnos qué esperamos de él y qué queremos y podemos darle. Si sólo queremos tener un ser que esté siempre esperándonos en el jardín cuando llegamos para después dejarlo horas y horas solo mejor que busquemos otra mascota. Los perros son seres gregarios y sociales, como los humanos. Necesitan contacto y son terriblemente infelices en soledad. Estamos muy equivocados si creemos que con dejarlos en un enorme jardín en el que pueden correr los estamos dando mucho. Nada más lejos de la realidad. A un perro de nada le sirve una hectárea de terreno si está solo. Él necesita correr, sí, pero en compañía de su dueño. Necesita salir a la calle a pasear para conocer nuevos lugares, otros perros, nuevos olores y, sobretodo, interactuar con el dueño. Estos ratos estimulan el animal. Si un perro tiene el suficiente ejercicio, motivación y contacto del dueño raramente se escapará o huirá. Las fugas son un síntoma de que algo no va bien en la rutina de aquel animal para que necesite escaparse a buscarse sus propias motivaciones. Ciertamente no todas las razas tienen la misma necesidad de investigar y por ello son más propensos a las fugas, como los perros de caza.
A veces hay otros factores que motivan al perro a huir. Hay que recurrir a un profesional para detectar la causa real.
Las fugas empiezan de repente. Puede que el perro no lo haya hecho nunca y un día lo haga y ya no pare, simplemente porque descubra que le resulta gratificante salir.

Por lo tanto, las causas de fuga pueden ser (una o todas a la vez):
  • Falta de cuidados y de afecto (exclusión de la familia y soledad)
  • Falta de paseos y ejercicio que le estimule.
  • Necesidad de cazar.
  • Necesidad sexual de oler perras en celo
Cómo puedes evitarlo:
  • Con paseos diarios y largos.
  • Jugando con el perro y dedicándole tiempo de calidad.
  • Llevando un compañero canino al otro perro para los ratos que está solo. Si son dos se hacen compañía. Ahora bien, no es una solución en sí misma. Si no se hacen el resto de cambios acabarán huyendo ambos.
  • Castrando para evitar las fugas sexuales.

Cuando el perro vuelve a casa ...

Tienes que tener clara una cosa: Los perros tienen una memoria reducida en cuanto a actos que han hecho, por lo tanto si cuando vuelven a casa después de una fuga, por corta que haya sido, los regañas ellos no asociarán el castigo con la fuga (que ya no recuerdan) sino que la asociarán con la vuelta a casa y eso hará que la próxima vez no vuelvan, por miedo a la bronca.
Muy importante! No reñirle. A las personas se las puede regañar por algo que han hecho hace una hora y razonar con ellos, pero a los perros no. Por lo tanto, aunque parezca incoherente, cuando el perro vuelve hay que felicitarle y saludarle con efusividad . De esta manera él entiende que volver con el dueño es positivo.

sábado, 11 de octubre de 2014

La perra tiene un embarazo psicológico



El embarazo psicológico o pseudogestación es un trastorno que sufren la mayoría de perras una vez pasada la etapa de celo. De hecho una de cada dos perras lo experimentan alguna vez. La mayoría de personas os podéis preguntar si se trata de un transtorno físico o psicológico. 
Tal como su nombre indica, no es un trastorno real ; Se produce debido a un desajuste hormonal
El nivel de las hormonas es tan alto que se manifiestan físicamente síntomas como: 
  • La fabricación de leche
  • Hinchazón de mamas 
  • Comportamientos propios de una perra que acaba de parir: 

              búsqueda del nido
              contracciones
              protección de los cachorros en un muñeco de peluche
              aumento de peso
              anorexia (deja de comer)
              agresividad 

Todo esto se produce dos o tres meses después del celo . La perra reproduce de manera ficticia lo que sabe del embarazo real.
La leche desaparece en menos de un mes y el comportamiento se vuelve normal en 8 o 10 días .
Hay que decir que el embarazo psicológico o también dicho pseudogestación, no es un problema psicológico o alteración de conducta, sino que se trata de un fenómeno natural y fisiológico que no sólo a afecta a las perras domésticas sino también a otras especies de animales carnívoros. De hecho, la pseudogestación permite que en grupos de manadas, como los lobos, las hembras que no han parido ayuden a las demás a criar a los cachorros o bien que hagan de madres de los cachorros huérfanos.
Si los síntomas físicos de la perra son muy acentuados y tiene demasiado dolor en las mamas, o el comportamiento es realmente molesto, la mejor solución es la esterilización , es decir la ovariotomía. Con esta intervención se acaba el problema definitivamente. Sinó también hay fármacos que ayudan a pasar esta etapa sin tantas molestias.

 Cosas a tener en cuenta:
  • No dejar que la perra se lama las mamas pues estimula la secreción de leche.
  • No dejar que tenga ningún muñeco que adopte como cachorro, así reduciremos los síntomas psicológicos.
  • No quitarle la leche de las mamas.
Si tenemos dudas de si nuestra perra está embarazada de verdad o padece embarazo psicológico lo mejor es acudir al veterinario para que él nos lo asegure a través de unas palpaciones en el abdomen, o bien con una ecografía. Ahora bien, si estamos convencidos de que no puede estar embarazada porque nunca ha salido a la calle sola ni ningún macho la ha montado, entonces sabremos que tiene un trastorno pasajero.






sábado, 27 de septiembre de 2014

Órdenes básicas de obediencia del perro: ¡NO! ¡SIENTA! ¡QUIETO!


Cuando un perro aún es cachorro conviene enseñarle las órdenes básicas de obediencia  para poder controlarlo en la mayoría de situaciones. Si le enseñamos correctamente las órdenes ¡SIENTA!, ¡TUMBA !, ¡VEN!, ¡QUIETO!, ¡NO! y a acudir a la llamada de su nombre tendremos mucho ganado. Tenemos que conseguir que la las clases de obediencia sean algo agradable y divertido para el perro, no una obligación o imposición. Pues la forma en que lo hagamos será determinante para que él haga una asociación positiva o negativa,  y eso es vital para tenerlo predispuesto a aprender. Por lo tanto, qué requisitos conviene tener en cuenta en las primeras lecciones:
  • Hacerlas a un lugar tranquilo, sin ruidos ni distracciones.
  • Que no duren más de 10 minutos. Si se alarga demasiado el perro se frustrará.
  • Ahorrarnos las prisas y las presiones si no sale tan rápido como queremos. El perro se sentiría frustrado y crearíamos un condicionante negativo.
  • Las órdenes básicas de obediencia ya dichas, más enseñar al perro a hacer las necesidades y a no tirar de la correa se pueden hacer ya desde los 3 meses, pero no tenemos que ir más allá. Obediencias más complejas mejor dejarlas para cuando el animal ya tanga más de 7 meses.
  • Lo que ha aprendido a los 5 meses no lo olvida nunca.


 Cómo empezar las clases de obediencia?

  1. La primera orden que hay que enseñar es la de sentarse. Es muy útil para calmar la sobre excitación del perro en momentos en que quiere salir a pasear, por ejemplo. Un perro educado debe saber calmarse, sentarse y entonces obtener el premio. Tanto para enseñar la orden de sentarse como la de tumbarse hay que aprovechar un momento que esté haciendo este gesto por sí mismo y decirle ¡SIENTA!  o ¡TUMBA! para que empiece a asociar el acto con la palabra. Repetir esto varias veces hasta que lo haga cuando digamos la palabra y entonces premiarlo.
  2. Cuando ya ha aprendido el significado de estas órdenes: sentarse, tumbarse y levantarse, vamos un paso más allá intentando que tras sentarse sea capaz de mantenerse quieto hasta que le digamos que venga. Cuando está sentado le decimos ¡QUIETO! , nos apartamos de él cada vez más tiempo y a más distancia y finalmente le decimos  ¡VEN! y el premiamos. Cuando el perro no se espere y se levante antes de tiempo no se le da ningún premio y se repite el ejercicio. Enseguida entenderá el mensaje.




Las primeras veces que enseñamos el perro estas órdenes básicas debe ser dentro de casa, para evitar distracciones. Pero una vez están bien aprendidas conviene subir el nivel y hacerle cumplir en diferentes lugares: parques, calle, pipican, en presencia de otros animales, de otras personas etc. El objetivo final es conseguir que el perro se concentre absolutamente en su dueño cuando éste le da una orden en el lugar que sea y con los estímulos que haya. Es un reto pero con tiempo y paciencia todos los perros pueden conseguirlo. 


Puede parecer difícil pero no lo es en absoluto. Sólo hay que saber disfrutar de las clases de obediencia como si fuera un juego (De hecho, para el perro lo es). Si lo hacemos así el perro recibirá nuestro buen rollo y responderá mucho mejor. Es una buena oportunidad para unir lazos entre el perro y el dueño, reforzar los vínculos y la confianza mutua.